Archivo de la categoría: quejas y reclamos

insaciable grafómana se busca

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“ Hijo: hoy 24/5 te hice una limpieza + completa los pisos el baño los balcones pasé blem a los muebles, te comí las óreo y traje la ropa ahora llevo la sucia la traeré martes tqm

Mamá

te deje detergente casa un poco llevo trapo cocina para blanquearlo”

N.d.T: nótese el reporte alimenticio que aparece mezclado entre la enumeración de las interminables tareas de limpieza que lleva a cabo esta pobre mujer.

a mimadre:

podés hacer el mismo uso de tus llaves de mi departamento que el que hace esta señora. no me voy a ofender para nada si venís en mi ausencia a limpiar como una beduina. desde ya, muchas gracias.

tierra tragame

reconozco ser la clase de persona que se queja cuando considera que sus derechos han sido ignorados, pisoteados o ultrajados. sin embargo, si un médico cobra xxx pesos la consulta y decido ir, no voy a quejarme, puesto que así como él tiene la libertad de cobrar lo que se le cante, yo tengo la libertad de elegir otro médico si sus honorarios me parecen excesivos.

acompañamos a miabuela al oftalmólogo. estábamos allí porque nos había enviado el que atiende a mi abuela regularmente. por la zona, sabíamos que íbamos a encontrar una sala de espera llena de tilingos hablando a los gritos por celular sobre las cosas más inverosímiles y ridículas. lo toleramos estoicamente.

ahora bien, miabuela ya había hecho la consulta de rutina. estábamos allí simplemente para averiguar sobre la operación. así y todo, antes que nos atendiera el oftalmólogo, nos derivaron a su asistente.

estábamos miabuela, mimadre, el lacayo del oftalmólogo y yo en un pequeño recinto. el tipo empieza a hacerle las preguntas de rigor a miabuela. entonces, en un susurro, le pregunto a mimadre: ¿para qué le hacen todo esto de nuevo? pregunta a la que mimadre, sin ningún pudor y en voz alta responde:

para justificar los xxx mangos que te cobran

si hubiera tenido una pala, hacía un pozo y me metía bien adentro.

¿y yo tengo que ir?

salgo con mimadre. teníamos que sacar unas fotocopias y tomarnos el tren. percibo que mimadre va directo a la estación.

yo: pará. cruzamos acá, así sacamos las fotocopias.

madre: pero… ¿yo tengo que ir? ¿no puedo ir por acá directo a la estación?

yo: [cara de lo.what?]

madre: te espero allá. mirá si voy a cruzar dos veces la avenida…

me pregunto: ¿qué pasa si cruzás dos veces la avenida? ¿se te caen los dedos? ¿viene el cuco y te hace sodomizar por su ejército de enanos lisérgicos? ¿generaba tanto problema acompañarme a sacar fotocopias?

she is back, my friends…

domadora domada

después de haberme negado a atender el teléfono. después de haber devuelto llamadas insistentes vociferando: si no pasa nada, para qué intentás llamar treinta veces consecutivas cuando la primera vez no fuiste atendida? después de haberme quejado en forma escrita y oral hasta desfallecer, lo logré.

sospecho que madre estaba intentando llamar a mi casa. como yo estaba hablando por teléfono con otra persona, se vio obligada a mandar un mensaje de texto [otrora, si el teléfono de mi casa daba ocupado, llamaba enloquecida al celular: que alguien me explique cómo pretendía que atendiera dos teléfonos a la vez]. el mensaje decía:

cuando puedas llamame

no pasa nada

 

una golondrina no hace verano, pero gratifica.

insistencia ciega

domingo a la tarde.

suena el teléfono. suena. suena. suena. suena. estoy ocupada, no voy a atender. sigue sonando. suena. suena. suena. finalmente, se corta.

dos minutos después, sucede exactamente lo mismo. no atiendo.

diez minutos después, vuelve a sonar con una insistencia que exasperaría a winnie pouh. atiendo. no podía ser otra persona en el mundo que no fuera mi madre, porque qué clase de persona llamaría con tal tenacidad, aun cuando no se la atiende.

yo: qué pasa?

madre: nada.

yo: y si no pasa nada, me querés decir para qué mierda insistís con el teléfono?

madre: bueno… si estás ocupada, llamame después

por el amor de buda, si no pasa nada, ¿por qué tengo que llamar?

voy a meter el teléfono en un tacho con agua ya mismo.

 

 

 

 

hermenéutica failed

escena: madre dejándome en mi casa, después de haber pasado unas cuantas horas en un almuerzo familiar. previamente, habíamos ido al supermercado, así que yo tenía que bajar algunas bolsas.

yo: bueno. necesitás ir al baño o algo?

madre: no. si me invitan a tomar mate es otra cosa… pero al baño no tengo que ir

yo: perfecto. nos vemos el miércoles…

[todavía me pregunto quiénes son esos -en plural clarito- que deberían haberla invitado. porque yo soy una sola; no soy un sujeto indefinido.]

telefónica

yo: bueno, entonces venís mañana tipo 10 y vamos a hacer esas compras…

madre: sí. igual yo tengo que ir hoy para allá… no paso por tu casa?

yo: no

madre: ¿aunque estén las persianas levantadas?

yo: no, no venís hoy. venís mañana.

madre: bueno…

me pregunto: el hecho de que estén las persianas levantadas implica que quiero recibir gente? eh? no: implica que quiero que entre luz y punto. sépanlo.