Madre: Tenemos que pensar qué le regalamos a tu hermana… digo, a mi tía… digo, a tu tía [nota marginal: el primer síntoma de senilidad se manifiesta en el uso confuso de los pronombres posesivos átonos]. Yo pensé en un camisón…
Yo: Un camisón… [sintagma nominal expulsado con cara de ‘antes de regalarle un camisón preferiría atravesarme el cráneo con escarbadientes de acero’] Puede ser… ¿Una billetera?
Madre: ¿Te parece?
Yo: No, la verdad es que regalar una billetera solo muestra el nivel de berretismo infernal que nuestras mentes están alcanzando.
Madre: Vos me regalaste una billetera para navidad…
2 respuestas hasta el momento ↓
Gisela // Marzo 19, 2008 a 1:45 pm |
jajajajajaja saber que mis diálogos madre-hija no son los únicos bizarros del mundo me autoconsuela… ahora, qué cara le habrás puesto después de su contestación!
Laura // Marzo 23, 2008 a 10:22 pm |
le dije que ella misma había pedido la billetera… yo solo cumplía órdenes jaja
tuvo que callarse